jueves, 6 de mayo de 2010

Liporia

Me avergüenzo de mi país. Enfáticamente me declaro contrario a una ley que encierre ancianos (o cualquier otro) en su domicilio por delitos que no han cometido. Es contrario al sentido común y toda lógica de justicia.

En esta ciudad falleció un anciano, Cayetano Cedeño, de 95 luego de que junto a su esposa permanecieran en arresto domiciliario por ser endilgados de la pensión alimenticia que su hijo faltara en cumplir. Otra ley más que debe ser derogada (como la absurda ley de qué es robo y qué no) más allá que haya o no constitución (otro asunto de injusticia) que la respalde.

Éstas son las leyes de Ecuador. Vergüenza ajena.

1 comentario:

Cesar Bravo Izquierdo dijo...

La Constitución del Ecuador reconoce a adultos mayores protección y atención contra todo tipo de maltrato, violencia, o de cualquier otra índole o negligencia que provoque tales situaciones. (Art. 37.4)